Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme? Jehová es mi pastor, y aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno, porque Él está conmigo, su Palabra y su Espíritu me infunden aliento. No tengo temor porque el perfecto amor de Dios ha echado fuera el temor. Dios no me ha dado espíritu de temor, sino de poder, amor y dominio propio. Como yo habito al abrigo del Altísimo y moro bajo la sombra del Omnipotente, Jehová me libra del lazo del cazador y de la peste destructora. Pues a sus ángeles Él envía para que me guarden en todos mis caminos, los ángeles me llevan en sus manos para que mi pie no tenga tropiezo. No tendré temor porque el ángel de Jehová acampa a mi alrededor y me defiende de todo mal. Los ángeles de Dios me cuidan y me protegen en este día en el nombre de Jesús. Con justicia yo soy adornado y estoy lejos de opresión, y el temor no se acercará a mí. El que conspire contra mí, delante de mí caerá, y ninguna arma forjada contra mí prosperará, porque mayor es el que está en mí que el que está en el mundo. Como yo temo a Jehová y en sus mandamientos me deleito en gran manera; mi corazón está asegurado y no temeré. No tendré temor de malas noticias porque mi corazón está firme confiado en Jehová. Rehúso la preocupación y la ansiedad porque Dios tiene especial cuidado de mí, y El me cuida como la niña de sus ojos. Por nada estoy afanoso, sino que mis peticiones son conocidas delante de Dios con toda oración y súplica con acción de gracias. La paz de Dios, la salvación de Dios, la protección de Dios, la salud de Dios, la prosperidad de Dios, guarda mi corazón y mi mente en Cristo Jesús. En este día estoy seguro y no temo a demonios, no temo a hombres, no temo o circunstancias porque el gran Shaddai está conmigo, y no desmayo porque el Todopoderoso es mi Dios; Él me esfuerza, Él siempre me ayuda, y El siempre me sustenta con la diestra de su justicia. Todo lo puedo en Cristo, el Ungido que vive en mí, El es un dinamo de energía que me fortalece.