Jehová es mi Pastor y nada me faltará. Ahora soy un hijo de Dios, heredero de Dios y coheredero con Cristo. Doy gracias al Padre que me hizo apto para participar de la herencia de los santos en luz. Estoy bendecido con toda bendición en Cristo en lugares celestiales. Yo hago prosperar mi camino, y todo me sale bien porque medito en la Palabra de Dios de día y de noche. Todo lo que yo hago prospera, y soy como un árbol plantado junto a corrientes de aguas. Cristo me redimió de la maldición de la ley, Cristo me redimió de la muerte espiritual, Cristo me redimió de la enfermedad, y Cristo me redimió de la pobreza. Yo soy la simiente de Abraham, sigo las pisadas de la fe de Abraham, y soy heredero de Abraham según la promesa. Yo conozco la gracia de mi Señor Jesucristo, que por amor a mí se hizo pobre, siendo rico, para que yo con su pobreza fuese enriquecido. Yo temo a Jehová y me deleito en su Palabra en gran manera, y por eso bienes y riquezas hay en mi casa.
Siempre me acuerdo de Jehová mi Dios, porque El me da el poder para hacer las riquezas a fin de confirmar su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Como soy un dador fiel, no estoy bajo maldición; las puertas de los cielos están siempre abiertas sobre mí, Dios envía sobre mí bendición hasta que sobreabunda, y Dios reprende al devorador de mis finanzas. Yo siembro abundantemente y cosecho abundantemente al ciento por uno. Yo he dado y me será dado: medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en mi regazo; porque con la misma medida que yo mido, me vuelven a medir. Soy un dador alegre y el Poderoso Dios hace que abunde en mí toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, yo abunde para toda buena obra. Dios me da semilla y yo siembro sin detener mi mano, y estoy enriquecido para toda liberalidad. Por esta razón soy un imán que atrae las riquezas del pecador a mis manos.

Mi Dios suple todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Dinero viene de todas las direcciones, y estoy libre de deudas. Tengo más que suficiente para gastar, y dar, y mucho más para guardar. Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre: Sea exaltado Jehová, quien tiene placer en la prosperidad de su siervo. Como yo obedezco y sirvo a Dios acabaré mis días en prosperidad y mis años en dicha. Oh Jehová, sálvame ahora, te ruego que me hagas prosperar ahora. Riquezas y prosperidad vienen para mí ahora, aumento viene para mí ahora, promoción viene para mí ahora, abundancia viene para mí ahora. El favor de Dios está sobre mí ahora. En el nombre de Jesús.