Yo creo en el Señor Jesucristo, y yo mi casa somos salvos y todos servimos a Jehová. Yo creo la Palabra de Dios que su bendición está en la casa del justo. Mi esposa y mis hijos son bendecidos por Jehová. Yo no engendré hijos para maldición, sino para bendición. Mi descendencia será poderosa en la tierra, porque la generación de los rectos será bendita y heredará la tierra. Mis hijos son enseñados por Jehová y grande es la paz de mis hijos.
Mis hijos cumplen el propósito de Dios para sus vidas y son instrumentos de bendición para el Reino de Dios. Yo declaro que mis hijos son santos, son sabios, son ungidos, son saludables y son prósperos. El favor de Jehová está sobre ellos, y Dios le abre puertas para alcanzar el favor de los hombres. Mis hijos honran a sus padres, todo le irá bien y tendrán larga vida sobre la tierra. Ningún mal, ninguna enfermedad, ninguna tragedia alcanzará a mis hijos porque ellos son la herencia de Jehová.